Encabezado3

   
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  Chistes Cristianos
 
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Futbolistas Cristianos
 

Una vez dos hermanos que eran futbolistas se pusieron a hablar de como sería el cielo y se preguntaron si el cielo tendría canchas de fútbol.  Ellos decidieron hacer un trato.  El que primero se muriera se le aparecería al otro.  Se murió uno y a los días se le apareció al vivo y le dijo: "Te voy a decir dos cosas, la primera es que en el cielo si hay canchas de fútbol y la segunda es que mañana te toca partido"

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Victoria

En una iglesia cristiana se congregaban unos jóvenes que eran bien carnales, y también ahí mismo se congregaba una mujer muy hermosa que se vestía un poco extravagante.  Su nombre era "Victoria".  El pastor al terminar el sermón preguntó: ¿Cuántos quieren la victoria? los jóvenes al escuchar tal pregunta saltaron de sus sillas gritando:  ¡Yo!, ¡Yo!, ¡Yo! 

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Una mujer busca consejería de su pastor, pues tiene mucho coraje con su esposo.  El pastor le dice que sería buena idea que hablara con su esposo y tratara de que oraran juntos.  Al otro día la mujer regresa donde el pastor, todavía enojada con su esposo y le dice:  "mire pastor, yo quise orar con él pero me puse a leer la Biblia y encontré que la Biblia me prohíbe orar con mi esposo".  A esto el pastor asombrado le dice: ¿Cómo que la Biblia le dice que no ore con su esposo?  ¡Eso es absurdo!, y ella le contesta: "la Biblia dice: "Orar sin cesar".". (era que el esposo se llamaba "Cesar")

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Un hermano que se acababa de convertir oraba en la mañana en una de las bancas de la iglesia, pero en la banqueta de la calle se encontraban varios muchachos que conversaban en voz alta y el hermano se distraía y no podía orar, entonces empezó a orar en voz fuerte y decía: "¡Señor, reprende a ésos batos que no me dejan orar, Señor, reprende a ésos batos que no me dejan orar, Señor, reprende a éstos batos que no me dejan orar!".  El pastor que en ésos momentos pasaba por donde se encontraba postrado el hermano al escuchar su oración le dijo: "Oye hermano no ores así, porque se oye gacho".

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En una convención en la que tenían que ir todos en ayunas, el predicador después de dar un sermón como de cuatro horas, pregunta a la congregación: "¿Y cuantos ya desayunaron?", refiriéndose al alimento espiritual que había hablado; en eso una hermana que estaba sentada en las primeras bancas levanta la mano y dice: "¡Hay hermano, yo nada mas tomé café!".  (Refiriéndose a que cuando salió de su casa únicamente había tomado café).

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En una iglesia rural se estaba realizando un culto muy encendido; un hermano nuevo que nunca había sentido el Espíritu Santo dijo: "Tómame Señor, tómame Señor."  Habían unos cables [de luz] pelándose arriba y dijo, "¡Pero no me tomes tan fuerte!"  

 

 

 

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Una vez una pareja invitaró a un evangelista a quedarse en su casa mientras duraba la campaña en su iglesia.  Una noche, mientras la mamá preparaba pollo para la cena el niño menor empezó a pedir pollo, diciendo "Yo quiero mi pollo."  "Todavía no está," le respondían, pero el niño seguía insistiendo cada cinco minutos.  El papá, cansado de la actitud del niño, se quitó el cinturón y mientras lo castigaba le decía, "¡TENGA SU POLLO!  ¡TENGA SU POLLO!"  El evangelista se levantó para irse a dormir, pero los hermanos le dijeron, "Hermano, no se acueste todavía, ya le vamos a dar su pollo."  Pensando que le iban a dar del mismo pollo que le dieron al niño, el evangelista respondió, "No gracias, no tengo hambre."   

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(Una anécdota verídica para reflexionar) 

 

Había un pastor con tres hijos.  Un domingo se formó un revuelo al terminar la escuela dominical debido a que el hijo más pequeño de siete años estaba fuertemente aferrado a una de las bancas de la iglesia y no quería irse de la misma.  Todos estaban confundidos y no sabían que pasaba con el niño.  Su madre no lo pudo sacar de ninguna manera.  Un ujier preguntó al niño, "Luisito, ¿por qué no quieres ir a tu casa?"  El niño respondió, "Me gusta la iglesia, y que desde ahora me mudo a ella."  Sus hermanos no entendían tal actitud y llamaron a su padre, quien era el pastor.  Su padre le preguntó el motivo de querer vivir en la iglesia, y el niño delante de todos dijo, "Papá, me quiero quedar aquí todos los días, pues aquí soy más feliz que en casa."  Su papá le volvió a preguntar, "¿Por qué, hijo mío, dices eso?"  El niño, con lágrimas, le dijo que allí él observaba que su papá era amable con todos, que hablaba bien de los demás, que sonreía y no gritaba, que les trataba con mucho amor a él y sus hermanos y sobre todo, que él nunca había visto que allí su papá le pegara a su mamá.  Estas cosas desaparecían al llegar la familia a la casa, y por este motivo él quería vivir siempre en la iglesia.

 

 

 

 

 

 

 

 

[Este es un chiste verídico.]   Un pastor estaba diciendo a un amigo que el Espíritu Santo no tenia carne, no tenía huesos y no tenía sangre, porque es espíritu.  El hijo de cinco años del pastor escuchó el diálogo, y luego exclamó a su padre, "Papá, entonces el Espíritu Santo es puro cuero."

 

[Este es un chiste verídico.]   Había un hermanito que le gustaba resolver problemas difíciles, abriendo al azar la Biblia y colocando su dedo con los ojos cerrados en cualquier página.  Él tomó lo que leyera como una orden directa de Dios.  Una vez el hermanito decidió aplicar su método.  Abrió la Biblia y colocó su dedo al final de Mateo 27:5, "Salió, y fue y se ahorcó."  Él cerró rápidamente la Biblia y después de orar, volvió a abrirla.  Esta vez señaló justamente la última parte del Lucas 10:37, "Ve, y haz tú lo mismo."  El hermano, sorprendido y con cierta molestia por lo que leía, repitió la operación.  Esta vez señaló justamente la última parte de Juan 13:27, "Lo que vas a hacer, hazlo más pronto."  Desde ese momento, el hermano dejó de practicar dicha costumbre.

 

Un hermano que recién había sido operado del corazón, recibió una herencia de un millón de dólares.  Sus familiares, preocupados por como debían darle la noticia, decidieron enviar al pastor.  Éste llegó a la casa del hermano y empezó con lo usual, "¿Cómo está hermano, como se siente?"  Ya entrados en conversación, el pastor le preguntó, "Hermano, ¿si usted recibiera una herencia de un millón de dólares, que haría?"  El hermano, sonriendo, le contestó:  "Pastor, si eso sucediera, yo le daría medio millón a usted."  En ese instante le dio un ataque al corazón al pastor.

 

[Este es un chiste verídico.]   Un evangelista, después de su excelente predicación sobre el tema "El poder de la sanidad de Dios y el de cuidar lo que comemos," dijo, "No debíamos comer embutidos de cerdo, entre otros alimentos."  Al finalizar dijo, "Pase al frente de la tarima los enfermos, para que yo coloque mis manos sobre ellos."  Pasaron varios y él oró.  El último enfermo tenía en su cabeza un gran golpe (hematoma).  El pastor colocó sus manos sobre la protuberancia, y comenzó a gritar por el micrófono, "Ahora, sal chichón.  Te digo, sal chichón, salchichón."

 

[Este es un chiste verídico.]   Estuvimos dos encargados de limpiar la iglesia un domingo.  Nos quedamos cortos de dinero, y tuvimos que comer y comprar artículos de limpieza.  Yo dije a mi compañero, "Esteban, tenemos 60 pesos. Si compramos comida, no limpiamos."  Esteban me respondió, "El justo por fe vivirá.  Compra los artículos de limpieza, que vamos a comer."  Así yo lo hice sin pensar, aunque tenía hambre.  Después de la reunión, unos hermanos nos invitaron a comer.  Me miró Esteban y me dijo, "¿No te dije que el justo por fe vivirá?"

 

Un pastor invitó a un predicador a su iglesia de muchos miembros.  Sin embargo, cuando el predicador llegó a la iglesia, el único que estaba presente era el pastor.  Entonces, el predicador preguntó al pastor, "¿Qué vamos a ser?"  El pastor le dijo, "Mire varón, yo tengo una finca y un gran grupo de gallinas.  Cuando llevo el alimento y encuentro a una sola gallina, yo le echo el alimento a esa sola gallina.  En pocas palabras, varón, déme el mensaje a mí.  Si la iglesia no vino, se perdió de la bendición.  Entonces, empezó el predicador a dar el mensaje.  Pasó una hora, pasaron dos horas.  Después de dos horas y media, el predicador terminó el mensaje, y le preguntó al pastor, "¿Qué tal estuvo el mensaje?"  El pastor dijo al predicador, "El mensaje estuvo bueno, pero a mi se me había olvidado decirle algo.  Cuando voy a echar el alimento a las gallinas y encuentro a una sola, no echo todo el alimento a esa sola gallina.  Le echo el alimento que toca a esa sola gallina, y guardo el de las otras gallinas.

 

[Este es un chiste verídico.]   Le preguntó una niña de siete años a su mamá, "Mamita, ¿cuándo vamos a tener vacaciones en la iglesia como en la escuela?, ¡porque yo ya estoy aburrida!

 

Un pastor estaba exhortando a los hermanos, y les dijo, "Hermanos, yo sé que hay un hermano aquí que todos los días ve el Chapulín Colorado, y yo sé quien es. Así que le voy a pedir a ese hermano que se ponga de pie o lo voy a nombrar."  Muy apenada, se paró una hermana y dijo, "Sí hermano, soy yo."  El pastor exclamó, "Lo sospeché desde un principio."

 

[Este es un chiste verídico.]   En un servicio infantil, una de las hermanas pidió que un niño pasara a cantar un corito.  Una de mis primas, sin pensarlo tanto, se paró y tomó el micrófono y empezó a cantar, "Pancho, Pancho López, chiquito pero matón..."  Ella solo tenía 5 añitos y nunca antes había ido a una iglesia

 

Había un cristiano recién convertido comprando pan en una panadería italiana.  Cuando de repente el humilde hermanito vio un afiche de la ciudad de Roma, le preguntó al dueño de la panadería de donde era él.  El italiano le contestó que él era de Roma.  El ferviente y celoso hermano comenzó a recriminarlo y regañarlo.  Molesto, el cristiano le dijo que no le compraría más pan, y que de inmediato le devolviera su dinero, mientras el italiano quedó desconcertado.  El furioso hermano se retiró de la panadería.  En eso iba pasando un hermano más antiguo que pertenecía a la misma iglesia del indignado hermano.  Éste se le acercó y preguntó al hermano recién convertido, "¿Qué pasó?"  El hermanito le dijo con voz exaltada, "Descubrí a un romano vendiendo pan, y me dio ira, pues los romanos injustamente fueron los que crucificaron al Señor.  El hermano más antiguo le dijo, "Pero hermanito, ¡eso sucedió hace más de dos mil años!"  El hermanito, con voz baja y mucha pena, le dijo, "Sí, pero recién me enteré esta mañana.

 

[Este es un chiste verídico.]   En una ocasión una hermana que estaba muy bien vestida se le acercó a una de los jóvenes y le dijo, "Fulana, que bien te ves."  Ella le contestó, "Yo lo sé.  Sin embargo, tú no te ves tan bien.  Perdona que te lo diga, pero tú sabes que yo soy bien sincera."  La hermano le contestó, "Oh, no te preocupes.  Yo, sin embargo, ¡soy bien hipócrita!

 

Una vez un hombre predicaba en una iglesia, y cuando estaba en lo mejor del mensaje, una persona sentada en las últimas bancas le gritó, "¡No se oye!"  El predicador aumentó el tono de su voz, pero la persona insistía, "¡No se oye!"  Un poco molesto, el predicador le pidió al de los controles de sonido que aumentara el volumen, pero la misma persona volvía a gritar, "¡No se oye!"  Indignado, el predicador le dijo a la persona, "¿Tienes problemas en los oídos, o qué te pasa?"  La persona le contestó, "No. Lo que pasa es que lo que tú haces no me deja oír lo que tú dices."  Hermanos, muchas veces nuestros actos impiden que la gente nos crea lo que les predicamos.

 

El pastor hacía una dinámica a los jóvenes.  Él les dio una hoja en blanco, y pidió que se dibujaran a la chica que quisieran para su esposa.  Algunos la dibujaron con 90 60 90, pero hubo un hermano que no dibujó nada.  Entonces, el pastor le preguntó, "¿Por qué no dibujaste?"  Él respondió, "Porque yo quiero que el Señor me la de como Él quiere."  "¿Y si te da una coja?" le preguntó el pastor.  Respondió el hermano, "No importa si yo la quiero para mi esposa, no para hacer carrera."

 

¿Cuáles eran los cristianos que siempre estaban enfermos?  Los hermanos que siempre andaban con Agripa

 

Dos cristianos beisbolistas se angustiaban saber si al morir podrían jugar béisbol en el cielo.  Se hicieron una promesa que el primero que muriera pidiera permiso de venir a decirle al otro si hubiera béisbol en el cielo o no.  Pasando el tiempo, murió uno, y se le apareció una noche al otro y lo despertó.  "Hermano, hermano, ¡despierta!"  "¿Qué pasó?" el otro respondió.  "¿Has vuelto?"  "¡Si!  Te traigo una buena y una mala noticia."  "¡Dime! ¡Dime!"  "La buena es que sí hay béisbol en el cielo."  "¿Y la mala?"  "¡Te toca lanzar mañana!"

 

La maestra de escuela dominical le preguntó a Jaimito, "¿Cómo mató David a Goliat?"  "¡Con una moto!" respondió el niño.  "¿Cómo que con una moto?  ¿A caso no sabías que era con una honda?" le dijo la maestra.  El niño contestó, "¡Ahhh!  ¡No sabía que tenía que decir la marca!" 

 

Un pastor enseñaba acerca del matrimonio y le preguntó a un hermano, "¿Por qué no te has casado?"  El hermano respondió, "Porque la Biblia dice que por tonto dejará el hombre a su padre y madre y se unirá a su mujer."  Esto lo decía porque no sabía leer muy bien Génesis 2:24.

 

[Este es un chiste verídico.]  En la velada de navidad le dijo el hijo a su madre, "Te voy a poner una extensión de luces navideñas en la corona, y cuando hables, la encenderé."  La madre hacía el papel del ángel Gabriel.  Luego, ella dijo, "Soy el ángel ¡¡Gaaaaabrieeeeel!!  ¡¡Desconéctenla!!  ¡¡Se electrocuta!!" 

 

Se encontraban tres evangélicos hablando.  El primero dijo: "Yo tengo muchas debilidades. Uno de mis debilidades es que me gusta el tequila."  El segundo dijo: "Mi debilidad es que me gustan las mujeres."  Luego, los dos preguntaron al tercero: "¿Cuál es tu debilidad?"  Él respondió: "Mi debilidad es el chisme, ¡y no me aguanto por salir de aquí y contar a todos mis amigos sus debilidades!" 

 

[Este es un chiste verídico.]  Era la primera vez que el pastor le pedía a un hermano que predicara.  El hermano estaba estudiando en el instituto bíblico aun, y estaba muy nervioso.  Cuando leyó el texto él dijo, "He aquí, todas las viejas pasaron," en vez de "todas las cosas viejas pasaron."

 

Estando en la escuela dominical, la maestra preguntó: "A ver, ¿cuántos quieren ir al cielo?"  Todos levantaron las manos menos Juancito, a lo que la maestra le preguntó, "Juancito, ¿no quieres ir al cielo?"  Juancito respondió, "No, porque mi mamá me dijo que cuando termine, que me vaya derechito para la casa."

 

[Este es un chiste verídico.]  En un culto, el pastor le dijo a una hermana que pasara a decir un texto.  Como ya saben, casi todos nos ponemos nerviosos cuando pasamos.  Así también esta hermana estaba muy nerviosa, pero pasó, y dijo, "Hermanos, voy a decir un texto."  Muy nerviosa, ella recitó: "Todo lo puedo en filipenses que me cuatro trece."

 

¿Cuántos animales metió Moisés al Arca?  Ninguno, porque fue Noé.

 

Una pareja decidió salir de vacaciones a la playa para celebrar sus 40 anos de casados. Cuando llegaron al lugar, ambos se pusieron sus trajes de baño.  Cuando el esposo se fijó bien en como lucía su señora de 60 anos en traje de baño, miró al cielo y dijo: "Oh Señor, ¡cuánto me gustaría tener una esposa 30 años más joven!"  Enseguida Dios cumplió su deseo, y lo convirtió a él en un anciano de 90 años.

 

¿Cuál es el nombre del pez que se comió a Jonás?  Pum.  "Y ¡Pum! se lo comió."

 

Había una señora que tenia mucha fe y amaba mucho a Dios.  Se paraba en el porche de su casa y le alababa.  Tenía un vecino que la odiaba y le decía, "¡Dios no existe!"  La señora empezó a pasar por malos tiempos y oró a Dios que la ayudara.  Ella fue a su porche y gritó, "Alabado el Señor.  Dios mío, necesito comida.  Estoy teniendo mal tiempo.  Por favor, Señor, ¡mándame algo para comer!"  A la mañana siguiente, la señora salió otra vez a su porche y miró una bolsa con mucha comida y gritó con gozo, agradeciendo al Señor.  De repente el vecino saltó de un arbolito y dijo, "¡Ajá! Le dije que no había Señor.  Yo compré esa comida, Dios no fue."  La señora empezó a brincar y aplaudir y dijo, "¡Gloria a Dios!  No sólo Dios me mandó la comida, ¡sino que hizo al diablo que pagara por ella!" 

 

Este es un chiste verídico.]   Un hermano fue invitado a comer a la casa de otros hermanos.  Por ser el invitado, los anfitriones le dieron el privilegio de bendecir los alimentos.  El hermano, para hacerse ver como que llevaba una vida de oración, oraba largo y tendido, y decía, "¿Qué más Te digo, Señor?  ¿Qué más Te digo?"  Luego de diez minutos de repetir "...¿Qué más Te digo, Señor?", otro hermano dijo, "Diga amén, hermano, diga amén."

 

Cierto día un pastor predicando dijo, "Que se pongan en pie los hermanos que se van para el cielo."  Toda la congregación se levantó y gritaba con júbilo, pero un hermanito se quedó sentado.  El pastor le dijo, "Hermano, ¿usted no quiere ir al cielo?"  El hermanito contestó, "Pastor, es que va mucha gente.  Yo mejor me espero el segundo viaje."

 

Había un pastor evangelista que era muy reconocido e invitado por muchos para ir a predicar a sus iglesias.  A él no le gustaba viajar en avión, así que tenía su chofer y adonde quiera que lo invitaban su chofer lo llevaba.  Un día su chofer le dijo, "El trabajo que usted hace es muy fácil.  Siempre predica los mismos mensajes y le dan buenas ofrendas.  Yo lo haría, y mejor que usted."  El pastor le respondió, "Bueno, ¿qué te parece la próxima invitación a predicar, tú predicas, y yo soy tu chofer?"  "De acuerdo," respondió el chofer.  Luego, una iglesia bastante grande invitó al pastor.  El chofer se puso el traje del pastor y el pastor el traje de chofer, y llegaron a la iglesia.  Subió el pastor (chofer) y predicó un tremendo sermón, dio la invitación, y muchas decisiones fueron tomadas.  Cuando se disponía a bajar de la plataforma, subió el pastor anfitrión y le dijo, "No se baje, pastor."  El pastor anfitrión preguntó, "¿Alguien de los hermanos tiene una pregunta para el pastor invitado?"  En medio de la muchedumbre alguien se levantó y preguntó, "¿Qué opina usted de las 70 semanas de Daniel?"  El 'pastor' se quedó perplejo y dijo, "Disculpe, no escuché su pregunta."  La persona repitió, "¿Qué opina usted de la profecía de las 70 semanas de Daniel?"  El 'pastor' respondió, "Su pregunta es tan fácil, pero tan fácil que mi chofer se la contestará." 

 

Un pastor americano miró a los hermanos parados en la iglesia.  Como no hablaba muy bien el español, en vez de decir, "Vénganse todos, que aquí hay bancas," él lo dijo así:  "¡Vénganse toros, que aquí hay vacas!

 

El nuevo pastor comenzó su sermón.  La iglesia estaba llena, y el calor de verano casi no se aguantaba.  A la media hora el pastor decía, "Por eso nosotros DEBEMOS bla, bla, bla."  A la hora: "Y NO PODEMOS bla, bla."  A la hora y media los hermanos estaban super cansados.  Cuando iban a ser ya dos horas que duraba el mensaje, entró una rana por la puerta, que estaba abierta por el calor.  La rana saltó por el pasillo y se paró frente al púlpito.  El pastor exclamó, "¿Qué significa esta rana?"  De la última banca se escuchó un grito, "¡¡Que deeejes ir a tu pueeblooo!!" 

 

¿Cómo le dijo Adán a Eva cuando tenía que hacer una diligencia?  "Mi amor, plánchame la hojita, que voy a salir." 

 

Después de un largo día de predicación, el pastor iba manejando a su casa con su esposa.  Volviéndola a ver, le dijo: "Mi amor, que cansado estoy."  La esposa respondió, "Yo estoy más cansada que tú."  "Pero, ¿cómo?" dijo el pastor.  "¡Yo tuve que predicar cuatro sermones!"  "Sí, y yo tuve que escucharlos todos," respondió la esposa.

 

Sucedió en Guatemala que un pastor estaba en la predicación, y estaba hablando de la perfección.  Él preguntó a la congregación, "¿Quién es PERFECTO?"  Al instante se puso de pie un hermanito y le dijo, "YO SOY PERFECTO, porque así me pusieron mis padres."

 

"¿Dónde podemos encontrar LA PAZ?" vociferaba un evangelista en una asamblea donde había sólo inconversos.  Y así repitió su pregunta durante varias veces, hasta que se levantó un borracho y le dijo: "Pastor, ¡yo sé donde podemos encontrar LA PAZ!"  El evangelista rápidamente pensó que este iba a decir que "en Cristo."  "LA PAZ, pastor, se halla en BOLIVIA," respondió el borracho

 

En un viaje a realizar una campaña, se rompió el freno del bus en el que iban.  Mientras tanto, un joven líder se quedó dormido en el último asiento del bus.  Al ver que el bus no tenía frenos, una hermana que sólo iba los domingos a la iglesia comenzó a orar en voz alta y muy desesperada.  Todos los hermanos empezaron también a orar y a arrepentirse de sus pecados.  El hermano que estaba detrás se despertó y dijo, "Si esto pasa en el bus ahora, ¡¿cómo será en la campaña?!"

 

¿Por qué Eva no trabajó nunca?  Porque vivió a costillas de Adán.

 

Un diácono anciano, que acostumbraba orar cada miércoles en el culto de oración de la noche, terminaba siempre su oración del mismo modo: "Y Señor, quita todas las telarañas de mi vida."  Las telarañas eran todas aquellas cosas que no debían existir, pero que se habían acumulado durante la semana.  Esto era ya demasiado para una persona que participaba en las reuniones y que había oído al diácono demasiadas veces.  Así que cuando el diácono hizo esta oración, aquel hombre se puso de pie y dijo en voz alta: "¡Señor, Señor no lo hagas!  ¡Mata mejor la ARAÑA!"  Eso es lo que tiene que suceder.

 

Después de predicar acerca de los dones espirituales, un hermano vino y le preguntó al pastor, "Pastor, ¿qué hago?  Yo sólo tengo un don y es el de criticar, que hago con el?"  El pastor, después de pensarlo, le dijo: "¿Recuerda que el hombre que tenía sólo un talento se fue y lo enterró?"  "Sí," contestó el hermano.  "Yo le recomendaría que hagas lo mismo con tu don."

 

Billy Bray, un minero de Cornualles, tenía fama en toda la región de su piedad.  Cierto año, su cosecha de papas fue casi nula.  Mientras sacaba las papas de la tierra, Satanás le dijo: "¡Ya ves, Billy, que bien te paga tu Padre por todo lo que has servido este año!  ¡Je je!  ¡Mira que papas tan chiquitas!"  "¡Vamos, Satanás!" exclamó Billy.  "¿Con qué otra vez hablando mal de mi Padre, eh?  ¡Bendito sea mi Padre!  ¡Caray, cuando te servía a ti no tenía ni una papa!  !Doy gracias a mi Padre por estas papitas!"

 

Comenzó a predicar un pastor y decidió hacer una encuesta en esa noche para ver cuantos hermanos miraban la televisión.  Preguntó el pastor: "¿Cuántos hermanos de aquí ven al Chapulín Colorado?  Por favor levanten sus manos."  Nadie levantó su mano.  Entonces dijo el astuto pastor; "Está bien, yo me daré vuelta y no miraré quienes son los que levantan sus manos."  Y volvió hacer la pregunta, "¿Cuántos miran el programa del Chapulín Colorado?"  Y como el pastor no estaba mirando, pues tenía su espalda hacia la congregación, casi todos levantaron sus manos. Entonces el pastor, se volteó a tiempo para ver todas las manos levantadas, y dijo: "¡No contaban con mi astucia!" (pues el también lo miraba).

 

[Este es un chiste verídico.]  En una región llanera de Venezuela, donde existen iglesias que son pastoreadas por analfabetos, llegó un evangelista extranjero a predicar.  Al llegar a aquel lugar, el evangelista habló largamente con el pastor, un anciano pequeño de aspecto campesino.  Le habló acerca de todos los estudios teológicos que tenía y los credenciales que le habían dado.  En el camino a la iglesia, le recriminaba al anciano el hecho de que éste fuera pastor sin nunca haber estudiado.  Pero mientras hablaba, un toro los embistió a los dos y comenzaron a correr.  El campesino inmediatamente escaló un árbol, mientras le gritaba al extranjero:  "Muéstrele sus credenciales, hermano, muéstrele sus credenciales."

 

En una escuela primaria, la maestra dijo, "Tommy, mira por la ventana.  ¿Ves el cielo?"  "Sí, maestra," respondió el niño.  Volvió la maestra a preguntar: "Tommy, ves a DIOS?"  Tommy contestó, "No, maestra."  La maestra explicó:  "Eso es para que ustedes se den cuenta de que Dios no existe."  Entonces, una niña se levantó y le preguntó a la maestra:  "¿Puedo hacerle una pregunta a Tommy, maestra?"  "Claro que sí," dijo la maestra.  Entonces, la niña le preguntó:  "Tommy, ¿ves la cabeza de la maestra?"  El chico, ya aburrido de las preguntas, contestó, "Sííííí."  La niña volvió a preguntarle, "¿Y puedes ver el cerebro de la maestra?"  "Noooo," contestó él.  Entonces, la niña les dijo.  "Eso quiere decir que la maestra no tiene cerebro."  (Creemos por fe, no por lo que vemos.)

Un día un pastor y sus hijos se quedaron solos en su casa, a lo que el pastor se puso hacer unos panqueques (pasteles).  Sus hijos lo miraban, esperando a quien le daban el primer panqueque.  Observándoles, el pastor les dijo: "Si Jesús estuviera aquí le diría, 'Te doy la oportunidad de tomar el primer panqueque.'"  El niño menor dijo a su hermano: "Te doy el privilegio de ser Jesús."

 

¿Cuál era el rey que siempre estaba enfermo en el Antiguo Testamento?  El Rey Asuero, porque siempre estaba a suero.

 

Un nuevo creyente fue de visita a otra congregación como de mil miembros.  Cuando el pastor lo vio en traje, pensó que era un ministro y le dio una oportunidad para que saludara a los hermanos.  Al ser neófito, comenzó a darle la mano a los hermanos uno por uno.

 

Un avión estaba a punto de estrellarse.  El piloto pregunta si había un cristiano a bordo.  Alguien dijo, "Yo soy."  El piloto, sabiendo que iba a morir, dijo al cristiano, "Haz algo de lo que hacen en la iglesia."  Él dijo, "OK, voy a recoger la ofrenda."

 

Un barco se encontraba al punto de naufragar, y la tripulación se daba prisa para rescatar a todos los que se encontraban en el barco.  Entonces, le tocó el turno a un fervoroso cristiano.  El marinero le gritó, "¡Vamos, hombre! ¡Ven a la lancha salvavidas!"  Y el cristiano le contestó, "¡No, el Señor me va a salvar!"  Y la lancha se fue.  Después, salió otra lancha, y le volvieron a gritar al hombre cristiano, "¡Ven, salva tu vida!"  Y el cristiano volvió a contestar, "¡No, el Señor me salvará!"  Y así pasó sucesivamente, hasta que salieron las seis lanchas salvavidas, y el fiel cristiano se ahogó.  Al llegar a la presencia de Dios, decepcionado, le reclamó, "¿Señor, por qué no me salvaste?"  Y el Señor contestó, "YO TE MANDÉ SEIS LANCHAS." 

 

Un pastor le dijo a una anciana que fuera a la iglesia y ella le contestó: "No puedo dejar solo mis pollitos."  "No se preocupe, Dios se los cuidará," le contestó el pastor.  En pleno culto el pastor dijo, "Adoren a Dios, que está aquí con nosotros," y la anciana dijo: "¡Hay pues, me dejó los pollos solos!"

 

Una misionera brasileña visitaba un país hispano.  Durante un servicio en una iglesia fue invitada a pasar al frente y dar un saludo.  Ella, muy apenada, pues era muy tímida, dijo al público: "Lo siento, yo estoy embarazada y la culpa la tiene su pastor."  (Ella quiso decir apenada pero no lo sabía decir en español y en Brasil la palabra ?embarazada' tiene el mismo significado.)

 

¿Cuál era el músico más desafinado de la Biblia?  Labán, porque Jacob le pidió la menor y le dio la mayor. 

 

Un hermano, después de vivir mucho tiempo en los Estados Unidos, decidió ir a visitar a sus padres a su rancho en México.  Al llegar al pueblo, él encontró que todos eran cristianos.  El siguiente día, él montó en burro para dar una vuelta.  Su papá le recomendó que para que caminara, dijera "Gloria a Dios," y para pararlo, "Aleluya."  Así iba en el burro, diciendo "Gloria a Dios" por todo el camino.  Cuando menos se acordó, el burro iba recio, derecho al barranco.  Asustado, no se acordaba como pararlo, y ya en la orilla él dijo, "Aleluya," y se paró.  Asustado, dijo el hombre, "¡Fiuuu! ¡Gloria a Dios que paró!  Y quazz., que camina.

Una hermana estaba a punto de ser bautizada, y el pastor en una reunión con la hermana le preguntó,  "Si un ángel bajara del cielo y te dijera que le prendieras una vela a Dios, ¿qué harías tú?  La hermana dijo, "Pastor, yo le encendería una caja completa."

 

Había un cantinero que tenía un perico.  El perico les decía a todos los que entraban, "Hay botana y cerveza."  Pasó el tiempo, y se quemó la cantina.  El perico se salvó, y se lo regalaron a un pastor de una iglesia.  Cuando entraban los creyentes a la iglesia, el perico les decía, "Hay botana y cerveza."  El pastor lo reprendió y le preguntó porque decía eso.  El perico le respondió, "Pues, son los mismos que entraban en la cantina."

 

Una madre le dijo a su hijo:  "Por tercera vez te digo, ¡levántate, que llegarás tarde a la iglesia!  Te daré tres motivos para hacerlo rápidamente:  Primero, tienes las llaves de la iglesia; segundo, la Biblia nos dice que no dejemos de asistir como algunos tienen por costumbre; y tercero, ¡ERES EL PASTOR!" 

 

Esto sí que es real: Resulta que en una pequeña Iglesia contaron con la visita de un misionero que hablaba distintos idiomas y solía orar en alemán.  Cuando estaban en plena adoración y siendo ministrados, los hermanos comenzaron a exaltar, al igual que el misionero, quien empezó a orar como de costumbre y en voz muy alta.  Un hermano de la iglesia se paró y fuerte a todo pulmón comenzó, (según él) a interpretar la lengua.  Cuando le dieron la oportunidad al misionero de saludar y contar el motivo de su visita aclaro su forma de orar y que la interpretación, de aquella persona no tenia nada que ver con lo que él había orado.  Esto ante la mirada atónita de toda la congregación.

 

Había una vez un pastor que estaba preocupado por la conducta de una hermana en particular.  El pastor aprovechó el sermón para predicarle algo que haga reflexionar a la hermana.  Luego de la prédica, se le acercó la hermana con el rostro alegre y lleno de admiración, y lo felicitó, diciéndole: "Pastor, que buen mensaje ha dado usted.  Era justo lo que necesitaban mis hermanas."

 

¿Cuál es la mujer que no tuvo infancia?  Eva.

 

¿Cuál fue el apóstol peluquero?  Pablo, porque apeló al César.

 

Un predicador americano fue a un pueblo de México. Después del servicio, lo invitaron a comer. Cuando se encontraba en la mesa, le sirvieron su platillo.  Cuando comenzaban a comer, el hermano americano comenzó a cambiar de color, pues la comida tenia demasiado picante.  A lo que él manifestó en su pobre expresión de la lengua, "¡Fuego!  ¡Fuego!  ¡Fuego!"  Al momento, uno de los hermanos corrió a poner las manos sobre el americano, exclamando a gran voz: "¡Recibe, hermano!  ¡Recibe!"

 

Un nuevo policía andaba buscando a quien multar por primera vez.  Al ver un cura que venia en una moto, de inmediato lo mandó estacionar para hacerle la vida difícil.  El policía le dijo al cura: "Muéstreme su licencia y registración," pero todo estaba en orden.  A lo que dijo el policía, "Encienda las luces y haga las señales."  Otra vez, todo estaba bien.  Al ver que nada podía hacer en contra del cura, le dijo: "OK.  Se puede ir, pero tenga mucho cuidado."  A esto el cura le respondió: "No se preocupe, yo voy con Dios y la Virgen."  El policía le dijo: "¡Aja, tres en una moto!" y le puso la multa.

 

El pastor le dijo a la congregación, "Hermanos míos, hoy les traigo dos noticias - una buena y otra mala.  La buena noticia es que vamos a remodelar y ampliar la iglesia," a lo que los hermanos aplaudieron muy alegres.  "Y la noticia mala," dijo el pastor, "Es que el dinero para la remodelación lo tienen ustedes en sus bolsillos."

Era un pastor que estaba muy enfermo y al punto de irse a su morada celestial.  De repente uno de sus hijos se acercó a él y le preguntó, "Papá, ¿un último deseo?"  Él pastor le dijo, "Sí, hijo, ve a la cocina y tráeme de ese pastel que tu mamá está horneando, que huele muy bien y es mi favorito."  Después de una hora, el hijo regresó y el pastor le preguntó, "¿Qué pasó con el pedazo de pastel que te pedí como último deseo, hijo mió?"  El hijo le contestó, "Papá, tú ya conoces a Mamá; ya sabes lo estricta que es, y ella dice que el pastel es para después del funeral."

 

bamos mi esposa y yo en el auto, ya de regreso de la iglesia.  Al llegar a un cruce peligroso de una avenida, enfrené rápidamente, a lo que el auto se galoneó.  Pues, una dama que iba manejando en su auto, pasándose un alto, casi provoca un accidente.  Al ver la cara de mi esposa tan asustada, le dije: "No te preocupes.  De seguro era cristiana - ?La muerte le es ganancia.'"

 

Un día los hermanos estaban en un culto de oración.  Mientras los hermanos oraban, en la calle había huelga, y algunos hermanos decían: "Yo estoy confiado en el Señor - de aquí nadie me mueve."  Aconteció que solo tiraron un tiro, y todos los hermanos estaban debajo de los bancos y en el baño.

 

Un día entró un ladrón a la casa de un pastor, y escuchó una voz que le dijo, "Jesús te está mirando."  Bueno pues, el hombre no hizo caso e insistió en el robo.  Otra vez él escuchó la voz: "Jesús te está mirando."  El hombre, todo asustado, prendió la luz y vio que él que decía eso era un loro, y le dijo, "Loro mentiroso, me has asustado.  ¿Cómo te llamas?" le pregunto el ratero.  A lo que el loro contestó, "Pedro, señor."  El ratero le dijo, "Qué raro ese nombre para un loro."  El loro le respondió, "Más raro es Jesús para un Doberman." 

 

Entran en un banco dos asaltantes con máscaras y ametralladoras.  Toda la gente espantada se ven entre si; los tipos les dicen con acento, "ALA BARE, ALA BARE."  (Esto quiere decir, "A la pared.")  Todos, con sus manos levantadas, comienzan a cantar "Alabaré, alabaré."

 

A una congregación llegaron a predicar unos hombres muy elocuentes para hablar.  Al estar predicando, la mayoría de los hermanos estaban muy contentos y decían: "Hasta que nos mandaron un buen predicador que predique a nuestra altura."  Pero había allí también una ancianita que solamente estaba muy callada, escuchando y no glorificaba a Dios.  Al terminar la prédica, el predicador le pregunta a la ancianita: "Hermanita, ¿por qué estuvo usted tan callada durante el sermón?"  A lo que la ancianita le contesta: "Pues mira, mi hijito, no te entendí nada.  Para la próxima vez que tu vengas a predicar, en vez de traer mi Biblia me traigo mi diccionario." 

 

Regresábamos de una convención fuera de la ciudad, y vimos varios accidentes por la autopista, ya que llovía intensamente. Una hermana muy fervorosa recomendó orar para que Dios nos llevara con bien a nuestro destino.  Ya iniciada la oración, le dije al conductor que ya abra ojos (claro, esto era una broma).  La hermana que oraba, espantada, gritó, "¡Usted no, chofer!" 

 

 

No le digas a Dios cuán grande es tu problema, dile a tu problema cuán grande es Dios.

 

Llegó a una congregación hispana una hermana americana que hablaba muy poco español.  Ella deseaba seguir visitando la iglesia, pero no tenía carro, o más bien estaba suspendida su licencia de manejar, y por esta razón no podía asistir a los servicios.  El Pastor habló con ella y le dijo que él y su esposa le iban a ayudar, y pasarían a recogerla cada día del servicio.  Se llega el domingo y esta hermana se pone en pie entre la congregación para dar gracias al Señor, y dice: "Echstoy muy agradicida con Dios porqui el pachstor me puso las medias para que viniera a la iglechsia," (queriendo decir que el Pastor le había puesto los medios para que ella pudiera ir a la Iglesia).  El pastor que estaba en frente le decía, "No hermana, yo no le puse las medias," y ella decía, "Sí hermano, usted me puso las medias."

 

¿Por qué las mujeres somos mejores que los hombres?  Porque los hombres son sólo el ensayo, y nosotras somos la obra ya terminada.

 

A una iglesia nueva llega un hermano recién nombrado pastor, e iba a dar su primera prédica.  Entonces, el pastor nuevo da el mensaje que está escuchado por todos los hermanos.  Cuando termina el sermón, todos los hermanos van junto al pastor y le dicen, "Qué buena predica.  Estuvo lindo el mensaje; me tocó muchísimo."  El siguiente domingo, vuelve el pastor a predicar el mismo mensaje, mientras los hermanos se miran entre si.  Termina el culto y los hermanos dicen, "Lindo mensaje pastor," y así por tres domingos el mismo mensaje.  Entonces, entre los hermanos ancianos se reúnen para decirle al pastor que cambie su sermón.  Los ancianos eligen a uno, y él va y le dice, "Hermano pastor, está muy linda su prédica, pero hace tres domingos que predica el mismo sermón.  ¿Por qué no cambia?"  A lo que el pastor responde: "Voy a cambiar cuando comiencen a aplicar lo que les predique."

 

Había un pastorcito muy anciano que ya no podía ver, y sus hijos le regalaron una rasuradora eléctrica para que trabajara con sus ovejitas y les pudiera quitar la lana.  Al estar el pastorcito trabajando, quitando la lana a las ovejitas, pasa por allí un cerdito (cochinito) y dice el cerdito: "¿Qué estarán dando allí?  ¿Por qué habrá tanta ovejita formada?  Voy a ir a la fila, a ver que me dan."  Como el pastorcito no miraba, el tomó aquel cerdito en sus manos y empezó a rasurarlo, y el cerdito a gritar y gritar.  Al terminar el pastorcito de rasurar al cerdito, con sus manos toca el suelo para tomar la lana y no encuentra nada.  El pobrecito pastorcito dijo: "¡Qué raro! Esta ovejita es la que más gritó, y la que menos lana me dio.  Así ahí ovejitas en la iglesia."  (Las que más bochinchean son las que no dan nada para la obra de Dios.)

 

Adán les estaba poniendo nombres a los animales.  Los tenía por fila, y les decía, "Tú te llamarás oveja."  Al siguiente le dijo, "Tú te llamarás perro," y así sucesivamente.  En eso, pasa el burro, y le dice, "Tú te llamarás burro."  En seguida viene la jirafa.  "Tú te llamarás jirafa," le dice, y así sigue mencionando los nombres a los diferentes animales.  Pero, el burro se regresa y le pregunta, "¿Cómo dijiste que me llamo, Papá Adán?"  "Te llamas burro," contestó Adán, y siguió dando nombres a los animales que seguían.  Ya estaba por terminar, cuando de nuevo llega el burro y le pregunta de nuevo, "¿Cómo dijiste que me llamo, Papá Adán?"  "Te llamas burro, tonto," y le contesta el burro, "¡Oh, así está mejor.  Ya con apellido no se me va a olvidar."

 

Dios creó a la mujer de una costilla del hombre.  No la sacó de los pies del hombre para que no la pisoteara.  No la sacó de las manos para que no la manejara.  No la sacó de la cabeza para que no estuviera sobre él.  La sacó de un lugar cerca del corazón, para que pudiera amarla como a si mismo y cuidarla como se cuida su propio corazón.

 

Cierto día le llega una carta al pastor, informándole de que una misionera que venía del África estaría visitando su iglesia.  Él, muy contento, envió un miembro joven de la iglesia a recogerla al aeropuerto.  Al encontrarse, vio el joven que la misionera estaba muy cargada de maletas, y salió a ayudarle.  En el instante que le iba a coger las maletas, le preguntó la misionera si él diezmaba.  Él le contestó que no.  Ella muy ligeramente le corrió las maletas y le dijo, "Si usted es capaz de robar a Dios, posiblemente sea capaz de robarme a mi." 

 

Un pastor le pregunta a uno de sus miembros en un estudio bíblico, "Hermano García, si usted tuviera cinco gallinas, las daría para la obra del Señor?"  Contesta García, "AMÉN."  Le dice el pastor, "Hermano García, y si tuviera dos caballos, los daría para la obra del Señor?"  A lo que contesta García, "AMÉN."  Por último, le pregunta el pastor, "Hermano García, si tuviera una vaca, ¿la daría para la obra del Señor?"  A lo que contesta el hermano García, "¡NOOOOOOO!  Eso es lo único que tengo."  (Los cristianos en ocasiones estamos dispuestos a dar de lo que no tenemos, pero de lo que tenemos no queremos dar nada para la obra de Dios.)

 

La distancia entre un problema y su solución es la distancia entre tu rodilla y el suelo.

 

¿De qué color son las casas en el cielo?  Morado, porque son moradas celestiales.

 

En una escuela cristiana estaba un alumno en línea para tomar su comida en la cafetería.  Al final de la línea estaba una canasta llena de manzanas.  Uno de los encargados de la cocina había puesto un letrero que decía, "Toma solo una; Dios te está mirando."  Más adelante había una canasta con galletas.  Un niño escribió una nota que decía, "Toma todas las que quieras; Dios está mirando las manzanas."

 

¿Cuál fue el primer apellido de la historia?  Perez, porque Dos les dijo que si tocaban el fruto prohibido, Perez seréis.

 

Se encuentran un billete de un dólar y un billete de cien dólares, y le dijo el de un dólar, "Hola, ¿cómo has estado, cien?"  El de cien contestó, "Bien, tú sabes, yo en buena vida de restaurante, en buenas tiendas, y a viajes por todo el mundo. Y tú, uno, ¿cómo has estado?" El billete de uno respondió, "Pues, ya sabes, ¡yo de iglesia en iglesia!"

 

Esta es una historia verídica: Una misionera, que estaba de novia, anunció su matrimonio a la iglesia por medio de una carta.  En ella se sinceraba de su nerviosismo por aquella decisión, y las hermanas resolvieron enviarle un telegrama con un versículo en 1 JUAN 4:18, que aseguraba que el perfecto amor echaba fuera el temor.  Todo iba bien, hasta que llegaron a la oficina de telégrafos y el empleado escribió el mensaje omitiendo el número 1, antepuesto al nombre de Juan (para indicar que se trataba de la primera epístola), y el mensaje llegó como JUAN 4:18.  (".porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.")

 

En cierta ocasión, una madre entregó dos monedas iguales a su pequeña hija, y le explicó que una moneda era para la ofrenda de la escuela dominical y la otra para que se comprara dulces en la salida.  Durante el trayecto hacia la iglesia, tropezó y cayó al suelo, escurriéndose una de sus monedas, que rodó hasta perderse por la rejilla de un alcantarillado.  Cuando se reincorporó de aquel porrazo, corrió a ver donde había caído aquella moneda.  Al ver que ya no podría recuperarla, exclamó: "¡Mira, Dios...dónde has tirado tu dinero!"

 

Cierto hermano que paseaba de excursión, cayó accidentalmente en un barranco y alcanzó a sujetarse de una delgada rama, que asió con fuerzas.  Luego, comenzó a gritar hacia arriba. "¡Hay alguien allá arriba que pueda ayudarme!"  Él repitió desesperadamente la frase una y otra vez, hasta que vio abrirse el cielo y una voz tronante de lo alto le dijo: "¡Yo puedo hacerlo, hijo mío, pero debes tener fe!  ¡Primero tienes que soltarte de esa rama!"  El afligido cristiano miró hacia abajo, donde estaba el precipicio, y volvió a gritar hacia arriba.  "¡Hay alguien más allá arriba que me pueda ayudar!"

 

Un pastor y un sacerdote iban juntos en un tren.  El sacerdote le dijo al pastor, "¿Un whiskey?"  "No, no bebo."  "¡No sabe lo que se pierde!" le dijo el cura.  Al bajarse, el pastor le dijo al cura, "¡Saludos a su esposa!"  El cura respondió, "No tengo esposa."  Le comentó el pastor, "¡No sabe lo que se pierde!"

 

Un día se fueron de pesca tres pastores.  Uno era metodista, otro era bautista y el tercero era pentecostal.  Al llegar a la orilla del río, el pastor metodista olvidó su carnada y como todo "buen" pastor se lanzó al río a buscar lo que se olvidó, y empezó a caminar sobre el río.  Así empezó a hacerlo también el pastor bautista.  Luego, le tocó al pastor pentecostal, pero él recordó que no había orado antes de salir de su casa.  Al tirarse al río para no pasar vergüenza por ser el único que no se tiró, él empezó a hundirse.  Los otros pastores se miraron entre si, y uno le dijo al otro:  "Oye, ¿por qué no le muestras al pastor dónde están las piedras?"

 

¿Cuál fue el primer creyente que se convirtió en fruta?  Pablo, se convirtió en Damasco

 

En una oportunidad se encontraba limpiando una viejita en la iglesia.  En ese instante llegó una persona y preguntó, "¿Se encuentra el pastor?"  La viejita le contestó, "No, anda para un velorio."  La persona preguntó, "¿No sabe cuando regresa?"   "No sé, porque iba en la urna."

 
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